Así el lugar donde un joven perdió la vida en los Bloques de la Paragua, y varias familias quedaron sin un techo.
Ciudad Bolívar.- Ya son casi dos meses desde la terrible explosión de un cilindro de gas doméstico registrada en el edificio 4-A de los Bloques de la Paragua en Ciudad Bolívar, donde Joel Alberto Gutiérrez Rivero (22) años perdió la vida, y su hermana Juelis Gutiérrez y sobrina de apenas nueve meses resultaran heridas.
Los vestigios de la tragedia siguen presenten en el lugar, y en la mente de quienes lo perdieron todo. Genny Campero Bonalde todavía siente en sus oídos el ensordecedor estruendo de la explosión, y como todo tipo de objeto era lanzado por los aires en medio del derrumbe de paredes y techos de la torre que habitaba junto a sus menores hijos y su mama.
La explosión ocurrió el pasado 30 de agosto en el apartamento 12 del ala “A”, dejando a su paso muerte, lágrimas y en la calle a cuatro familias, e igual número en riesgo de ser víctimas de un nuevo derrumbe ante la fragilidad en que quedó la edificación.
“Es terrible lo que pasó, y lo que estamos pasando. Perdimos nuestros apartamentos, y ningún organismo gubernamental nos ha tendido la mano para ayudarnos”, señaló Campero.
Comentó lo difícil que ha sido todo esto, perder su hogar, teniendo dos hijos menores y una madre que padece cáncer, que requiere un cuidado especial y toda la tranquilidad del mundo.
La situación de Genny Campero, cuyo apartamento 42 en el tercer piso, quedó destrozado por efectos de la explosión, es la misma que sufre Inés Álvarez, del apartamento 22 del primer piso y María Campos de Fortique del 32.
Se hicieron de la vista gorda
Hoy, los escombros evidencian que nada se ha hecho por quienes quedaron sin un techo, y viviendo en casas ajenas, bajo el refugio de amigos y familiares.
Es cada vez más crítica la situación para las familias afectadas, que han tenido que realizar un viacrucis por diversos organismos regionales, sin tener apoyo ni ayuda, solo logrando siempre la misma respuesta “eso fue un caso fortuito, y no tenemos presupuesto, ni casas para reubicarlos”.
No hay un funcionario del gobierno, ni regional y menos nacional, dígase Gobernación, Inviobras, Defensoría del Pueblo, Alcaldía de Heres, que se haya manifestado en aras de dar por lo menos esperanzas a estas familias, actualmente damnificadas.
Ya no sabemos que hacer, dijo con voz entrecortada Campero, cuyos menores hijos ya no quieren ni ver el lugar que una vez fue su hogar, y que hoy está convertido en escombros.
Los informes de Protección Civil y Colegio de Ingenieros coinciden en determinar que la torre A-4 quedó en condiciones inhabitables, y debe ser desalojada por completo por considerar existe un riesgo de derrumbe.
La problemática que estamos viviendo es muy grave, porque esa estructura quedó fragmentada, llena de escombros, convertida en guarida de maleantes e indigentes que viven escudriñando las 24 horas en un lugar que en cualquier momento las paredes que quedaron en pie terminarán por desplomarse, advirtió María Campos.
Las familias afectadas piden con urgencia ayuda y ser reubicadas, máxime cuando el gobierno regional en combinación con el nacional inaugura un lote de apartamentos en el urbanismo Hugo Chávez, ubicado en la avenida Libertador. Se tratan de ocho familias que no solo perdieron un ser querido, sino sus hogares, y necesitan una vivienda donde resguardarse. ¿Dónde está el gobierno para ayudar a estas familias?