Al modificar los estilos de vida se puede reducir la presión arterial hasta en 10mmHg. Esto se logra con una dieta basada en frutas, verduras, pescado y legumbres y con más actividad física.
Si el cambio aplicara para Medellín, cerca del 50 % de la población mayor de 30 años podría clasificarse como hipertensa. Sin embargo, por ahora estas guías modifican los números solo en Estados Unidos, donde se suman 30 millones más de personas con la presión alta.
La Asociación Americana del Corazón y el Colegio Americano de Cardiología tomaron la decisión de cambiar la definición clínica de esta condición después de 14 años y de una revisión de cerca de 900 estudios científicos y clínicos.
Antes eran hipertensos los que tenían una presión arterial mayor de 140/90 milímetros de mercurio (mmHg). Ahora para los norteamericanos es cualquier valor por encima de 130/80.
En Colombia, según el cardiólogo de Sicor Dagnóvar Aristizábal, la guía colombiana de hipertensión conserva la medida en 140 mmHg de presión arterial sistólica (lo que comúnmente conocemos como presión máxima) y los 90mmHg de presión arterial diastólica o mínima.
Actualmente, el 23 % de población por encima de los 30 años es hipertensa en Medellín, según las últimas cifras usadas por la Secretaria de Salud de la ciudad. Y según Aristizábal, “si nosotros nos moviéramos a la cifra nueva habría un 25 % más de personas con presión alta en Medellín”.
Así que por ahora en Colombia la medida se mantiene en 140. Aún así, estas recomendaciones estadounidenses se hacen relevantes pues, de acuerdo al cardiólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, Carlos José Jaramillo, “las nuevas guías involucran cientos de estudios recientes y este ajuste corresponde a una evidencia sólida que puede ser trasladada a la población mundial”.
Jaramillo agrega que deben tenerse en cuenta diversas variables para ver las posibilidades de un riesgo cardiovascular. No solo es importante el número de su presión arterial, que los especialistas recomiendan conocer casi de manera obligatoria; sino que para los médicos es necesario identificar si el paciente padece diabetes, tiene sobrepeso, o si consume licor, cigarrillo o sal en exceso, por ejemplo.
Paul K. Whelton, director y uno de los autores de la revisión americana, no sugiere tratamiento farmacológico para todas las personas que ahora encajan en la categoría inferior de hipertensión, lo que sí busca es llamar su atención para que hagan cambios en su estilo de vida.
Por ahora, Aristizábal asegura que en Colombia seguiremos adheridos a la guía de 2013: “Quienes tiene la presión por encima de 140 o debajo de 80 tienen la presión normal alta, pero no hablamos de hipertensión ni tratamiento para ellas”.