Este año la campaña destacó los efectos nocivos del tabaco en el sistema cardiovascular
(Prensa ISP/ OAR) Un conjunto de actividades se realizaron en esta semana por el Día Mundial Sin Tabaco, cuyo objetivo fue crear conciencia sobre las repercusiones de su consumo en la salud cardiovascular, ya que es un factor de riesgo importante de cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular y vasculopatía periférica. Conversatorios, caminatas, cine foro y grafiti de vehículos fueron algunas de las dinámicas efectuadas en el estado, las cuales cerraron hoy con el taller “Factores de Protección y Consecuencias del Consumo de Tabaco”.
La directora de Programas de Salud del Instituto de Salud Pública (ISP), Elizabeth Serrano, explicó que este año el eslogan creado por la OMS fue “Elija salud, no tabaco”, como parte de una campaña para destacar los efectos nocivos en el sistema cardiovascular.
Es así como la OMS reseña: “Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo y el consumo de tabaco contribuye a cerca del 17% de las defunciones por cardiopatías”. De manera que su consumo se posiciona como la segunda causa de este tipo de enfermedades después de la hipertensión arterial.
Aunado a ello, estudios revelaron que este hábito cobra cada año más de 7 millones de vidas, 900 mil de las cuales corresponden a personas no fumadoras que respiran humo de tabaco ajeno.
El Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria regional y la Oficina Nacional Antidrogas se sumaron a la ejecución de actividades apoyadas por Gobernación de Bolívar, para recapitular los beneficios que implica dejar de fumar: se mejora la circulación sanguínea, la función respiratoria, disminuye el riesgo de cáncer así como la probabilidad de sufrir trastornos cardíacos, se recupera el sentido del gusto y olfato con todo su potencial, entre otros.
Indicó Serrano que el humo que emite un cigarrillo encendido contiene alrededor de 4 mil sustancias diferentes, de las cuales más de 40 son cancerígenas.
Al encenderlo se produce benceno, monóxido de carbono, óxido de nitrógeno, ácido cianhídrico, amoníaco y metales como plomo y cromo. Mientras una persona fuma, todos los productos químicos se mezclan y forman un alquitrán que se adhiere a las superficies cercanas. De allí el daño que igualmente se genera en el fumador pasivo.